Este formato único conjuga todas las canciones famosas de Fausto Miño junto a una historia teatral en la que Bernardo (Darío León), después de una grave dificultad en su matrimonio decide vivir unos días con su madre, Elvira, quien vive en Miravalle II. (Monserrate Benalcázar). Este encuentro generará risas, alegría y también nos tocará el alma al recordarnos el poder del Amor incondicional. La interacción que logran Fausto Miño y su elenco de actores causa en la audiencia un nivel de emoción pocas veces experimentado y digno de ser vivido en familia.