Es una comedia satírica en la que Carlos Michelena reflexiona sobre los cambios de la sociedad moderna, la tecnología, la política y las costumbres actuales. A través de personajes populares, anécdotas cotidianas y situaciones humorísticas, el actor muestra cómo las personas intentan adaptarse a los nuevos tiempos sin perder su esencia. Con su característico humor crítico y espontáneo, la obra invita al público a reír y reflexionar sobre la realidad ecuatoriana.